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5月17日 con días festivos así, prefiero trabajarHoy, día de la Ascensión, es festivo aquí en Suiza, así que no tenemos clases en el internado y hay un par de viajes organizados para los alumnos que quisieran participar, uno a Milán y otro a Lugano. Como siempre, los parias que nos quedamos aquí encerrados, nos pasamos el día haciendo "estudio obligatorio" en el comedor... es una especie de "castigo" para aquellos que no quieren participar en los programas que organizan, aunque en mi caso no tenga elección... y hoy ha sido uno de los peores días qde este curso, en serio, son días como los de hoy los que hacen que odie este sitio con todas mis fuerzas. Después de haber tenido a los alumnos haciendo estudio toda la mañana, por la tarde la sesión prevista era de 1 a 4:30. Ingenua de mí, cuando leí el programa ayer pensé que nos dejarían acabar antes, como hacen los fines de semana, porque 3 horas y media de estudio son realmente demasiado, tanto para los alumnos, como para los profesores que estamos de guardia. Y es que supervisar estudio significa estar todo el rato mandando callar, paseando entre los alumnos para evitar que jueguen con la PlayStation o con sus móviles de última generación o sus iPods, sabiendo que no puedes bajar la guardia ni un momento, porque en cuanto bajas la vista para intentar leer ese libro que inocentemente te has cogido para pasar el rato, se van a descontrolar, y se van a levantar, o van a empezar a tirarse bolas de papel, o pasarse notas... por no hablar de esos alumnos que vienen a preguntar cada 15 minutos a qué hora pueden irse, si pueden ir al baño, o beber agua. A las 3:30 la otra profesora que estaba conmigo ha llamado a la que está hoy de dirección, para preguntar si podíamos dejar que los chicos se fueran antes, a lo que ha respondido que de ninguna manera. Que el estudio acababa a las 4:30 y nadie podía irse antes, y que los que se portaran mal tendrían que quedarse una hora más como castigo. Claro, como ella no es la que está allí, pidiendo silencio cada 5 minutos, sin poder sentarse ni 10 minutos, aguantando a un grupo de adolescentes caprichosos y consentidos que no dejan de protestar, quejarse y pedir cosas absurdas... a ella le da lo mismo, una hora más o una hora menos. Si tanto interés tiene en estas sesiones maratonianas de estudio, bien podría ser ella la que estuviera allí controlando!!! En fin, esta sesión de hoy debe de ser para compensar el día de ayer, que para variar, estuvo bien. Y es que ayer era la graduación de los alumnos más mayores, y como querían que el internado se quedara vacío, para poder organizar una super fiesta e impresionar a todos los papás millonetis que iban a venir a la ceremonia, todas las casas salimos a cenar por ahí. Primero nos llevaron al cine, y depués cada casa iba a un restaurante a cenar. Nosotras fuimos a cenar a un restaurante ialiano que tiene fama aquí en St. Gallen, y la verdad es que cenamos super bien. Y es que sienta bien poder hacer algo diferente por una vez, salir de la rutina establecida y hacer algo divertido. Y a pesar de que mi compañía fue la de Birte y su marido (quien, como pagaba el internado, no quiso perderse la oportunidad de cenar en un restaurante super chachi de gratis!!), disfruté de un plato de tagliatelle al salmone delicioso, y me lo pasé bien. Es por eso que hoy debe de ser un día tan mierdoso, para que no termine pensando que trabajar aquí no está tan mal.... 4月23日 alea jacta estYa sé que últimamente he tenido mi querido blog un poco abandonado, hace ya más de un mes que no escribo nada!!! Y es que durante las vacaciones de Semana Santa no me acerqué al ordenador ni para leer mis correos, de tan saturada que estaba de pegarme horas y horas delante de mi ordenador aquí en el internado. Todas esas tardes que me paso aquí encerrada en mi cuarto, el ordenador se convierte en una ventana abierta al mundo, lo único que me mantiene en contacto con mi familia y mis amigas, la única forma que tengo que seguir la actualidad en el mundo, leer periódicos... así que cuando por fin puedo volver a casa y tener unos días de vacaciones, lo que menos me apetece es sentarme delante de una pantalla. Para qué, si en casa puedo ver la tele, quedar con mis amigas, salir a dar una vuelta, relacionarme con gente!!!!! Pero bueno, las vacaciones terminaron hace ya dos semanas, y he aquí que Patricia está de vuelta en Suiza. De vuelta a la rutina del internado, aunque ya no por mucho tiempo... y es que aunque volveré este verano para trabajar en el campamento de verano que organizan en el mismo internado (no he querido volver al mismo campamento del año pasado, sólo nombrar el pueblo de Arosa me trae malos recuerdos...), la semana pasada le presenté a Frau Schmid mi carta de renuncia en la que le decía que no iba a volver al curso que viene. Y es que aunque ahora, después de llevar aquí 8 meses, me he adaptado más o menos a la vida aquí, a los horarios, a las reglas sin sentido sacadas del siglo XIX, y al constante derroche de dinero por parte tanto de los alumnos como del propio internado, (otras cosas, sin embargo, como lo de cenar a las 18:30 y la falta de persianas en una país donde se hace de día a las 6 de la mañana en verano son las únicas cosas con las que no puedo), no sé si sobreviviría otro curso aquí, sobretodo sin Magalie. El invierno ha sido largo, y el principio de curso fue muy duro a todos los niveles, y aunque ahora que llega el buen tiempo, y todos empezamos a sentir la proximidad de las vacaciones de verano, parece que tampoco fue tan malo, otro año más aquí, y creo que acabaría tirándome por la ventana de mi habitación una de esas largas tardes de invierno que he tenido que pegarme aquí yo sola encerrada. Lo mejor es que ahora que ya lo he dedidido me he quitado un peso de encima. Aunque no sé todavía qué haré al curso que viene en España, si encontraré trabajo o no, si me llamarán para cubrir alguna baja, si tendré algún ingreso o si volveré a la pobreza otra vez... saber que volveré a España me hace sentir mejor. Quiero recuperar algo de vida social, volver a relacionarme con mis amigas, con mi familia, poder disponer de mi tiempo libre como yo quiera, salir por ahí, y sobretodo dejar de trabajar como "teacher-house", olvidarme de los programas, de las horas de supervisión de estudio en la biblioteca los fines de semana, de los madrugones, de las listas de alumnas en las comidas... Deseadme suerte pues en mi vuelta a España, la voy a necesitar para encontrar un trabajo y para volver a vivir en casa con mis padres después de estos años en el extranjero!!!! 3月10日 el encanto de ser profesoraAyer por la mañana, en mi clase de francés, me di cuenta de que mientras el resto de alumnos hacían los ejercicios que les había mandado, Jacqueline (rusa, 15 años, expulsada de al menos 7 internado suizos) se estaba limando las uñas. Como últimamente no deja de crearme problemas (falta mucho a clase, cuando viene llega tarde, nunca trae el libro o cuaderno o bolis, es arrogante y descarada, ha llegado a burlarse de mi acento cuando hablo francés), me acerqué a quitarle la lima, al tiempo que le decía que se pusiera a trabajar como los demás. Por supuesto se resistió, intentando esconder la lima y diciendo cosas del estilo "no tienes derecho a quitarme lo que es de mi propiedad". Finalmente se la quité y le repetí que se pusiera a hacer los ejercicios, y me dijo que no quería hacerlos, y que estaba siendo muy agresiva con ella. Yo le contesté que no era cuestión de que quisiera hacerlos o no, que simplemente tenía que hacerlos como los demás, porque hoy teníamos el exámen y eso iba a entrar. Al ver que sacaba el móvil, me planté delante de su mesa, y de forma seria, pero sin perder la compostura, le volví a repetir que se pusiera a trabajar, que me daba lo mismo si quería hacerlos o no, que simplemente se pusiera a trabajar, a lo que me ha contestado que "si te quedas mirándome fijamente como una perra a punto de morder, no puedo concentrarme, así que quítate de en medio". Al oir su contestación (y haciendo un esfuerzo por no perder los nervios) le dije que no pensaba tolerar su falta de respeto, a lo que ella contestó que yo era muy desagradable con ella, que le caía mal y que por eso yo no merecía que se me tratara con respeto. Así que le dije que después de clase me acompañara al departamento para hablar con la jefa de estudios. Mirándome con expresión de desprecio total me contestó que no pensaba ir al departamento. Cuando le dije que sí que iba a ir, porque se lo mandaba yo, que soy la profesora, respondió que "tenía cosas mucho mejores que hacer que perder el tiempo hablando conmigo acerca de la mierda de asignatura de francés". Así que le dije que recogiera sus cosas, que nos íbamos a hablar con la jefa de estudios en ese momento. De primeras se negó, diciendo que ella no iba a ningún lado. Así que recogí sus cosas, y cogiéndola del brazo, me la llevé al departamento, donde la dejé con la jefa de estudios. Lo desesperante es que la jefa le echó una bronca (otra más), de la que la chica no hizo ni caso, y ahí se quedó todo. Cuando terminó la clase volví al departamento para hablar con la jefa, y lo único que supo decirme es que no tengo que seguir el juego de provocaciones. Gracias, eso ya lo sabía, y aparte de eso, tienes alguna otra solución? qué hace falta que haga esta niña para que la expulsen del colegio? Ya se ha emborrachado un par de veces, la han pillado fumando, llega tarde siempre, falta a clases, contesta mal, suspende todas las asignaturas, se ha escapado un par de veces a la ciudad sin permiso y recibe constantes castigos por su mal comportamiento. Qué hace falta, que mate a alquien????? Por favor, que lleguen ya las vacaciones de Semana Santa, necesito volver a rodearme de gente normal......... 2月27日 en clase de francésMartes por la mañana, clase de francés. Para practicar un poco el verbo "faire" les pregunto a mis alumnos qué profesión les gustaría tener en el futuro: - Julien, ¿Qué quieres hacer en el futuro, en qué quieres trabajar? - No lo sé. - Bueno, pero ¿qué te gustaría hacer?, ¿Hay alguna profesión que te parezca interesante? - Pues.... la verdad... es que no. En realidad no quiero trabajar. - Sí, pero imagino que tendrás que buscarte algún trabajo tarde o temprano, ¿no? - Bueno, no sé... ¿para qué voy a trabajar si mis padres me dan todo el dinero que les pido? Decido preguntarle a otro alumno, en vista de que Julien no tiene muy claro eso de que hay que trabajar para ganarse la vida. Le pregunto a Alex, una niña rusa: - Y tú, Alex, ¿Qué quieres hacer de mayor? - Yo quiero ser jefa. - ¿Cómo jefa? ¿Jefa de qué? Lo digo porque antes de llegar a ser jefa de algo tendrás que empezar haciendo algo menos importante... - No, quiero ser jefa de un empresa. Mi padre tiene varias empresas, y cuando sea mayor yo seré la jefa de alguna de ellas. - Ya veo... y tú Mun-I (una chica coreana que está en mi clase) ¿qué quieres hacer en el futuro? - No sé... me gustaría tener un museo. - ¿Quieres decir que te gustaría trabajar en un museo? - No, no quiero trabajar en un museo, quiero tener mi propio museo. - ¿Y un museo de qué, de arte? - No, de arte no... un museo de música, de música moderna o algo así, lo que sea... no sé, es que me parece divertido tener un museo para mí sola y que venga la gente a visitarlo. En vista de que ninguno de mis alumnos (que tienen 16/17 años) se ha planteado nunca la idea de trabajar en el futuro, que nunca han oído hablar de lo que es un currículum, y que desgraciadamente en el fondo tienen razón, porque sus padres tienen dinero suficiente como para mantenerlos el resto de sus vidas sin que tengan que hacer nada de nada, decido abandonar el tema de las profesiones... creo que les será más útil si trabajamos algo de vocabulario sobre "ir de compras", o "el centro comercial" o algo así... 2月9日 Y por fin llegó el fin de semanaY por fin llegó el fin de semana... El fin de semana pasado me tocó estar de guardia, coincidiendo precisamente con el comienzo de una epidemia de gripe que se extendería a lo largo de esta semana por el internado. De los 260 alumnos que están internos en el Institut, 180 llegaron a estar enfermos este miércoles, con lo que esta semana ha sido bastante atipíca, todo ha sido más caótico de lo normal (lo que, incluso para los estándares de Rosenberg, ya es decir...), con muchos profesores enfermos, clases medio vacías a las que iban apenas 5 o 6 alumnos, y los "house teachers" que tenían la mala suerte de tener que cuidar a varios enfermos en sus casa yendo y viniendo llevando medicinas, comida y demás. Yo tuve mi "dosis" de epidemia el sábado y el domingo, cuando 8 de las chicas de mi casa cogieron la gripe, y tuve que dedicarme a cuidar de ellas, yendo a buscarles las medicinas que necesitaban, trayéndoles de la cocina fruta y zumos, preparándoles la comida, incluso limpiando y recogiendo sus cuartos para evitar de la basura acumulada durante el fin de semana acabara extendiéndose todavía más. La verdad es que no paré ni un momento, sobretodo el domingo, así que en vez de poder descansar un poco de las clases y el trabajo de la semana, acabé el fin de semana completamente muerta. Me levanté el lunes por la mañana ya cansada, y esta semana se me ha hecho super larga, solo tenía ganas de que llegara ya el viernes para poder desconectar un poco de la casa, de las chicas, de las enfermas y de todo. Además, como aquí hacer honor al estereotipo que dice que los suizos/alemanes tienen la cabeza cuadriculada, a pesar de que mis alumnos de español han estado enfermos y no hemos podido dar clase esta semana, no ha habido forma de cambiar el examen que está previsto para este sábado. Es decir, que a pesar de no haber podido dar en clases los contenidos que en teoría entraban para los exámenes que tenía pensados, de que mis alumnos han estado enfermos y no los he visto en toda la semana y por lo tanto no he podido preparar el examen con ellos, cuando pregunté en el departamente alemán si sería posible retrasar los exámenes a la semana que viene, me respondieron, con expresión de extrañeza en la cara, como si les estuviera pidiendo algo completamente inaudito, que los exámenes se organizaban a principio de curso y que era imposible cambiar las fechas. Genial, osea, que pase lo que pase, lo más importante es no alterar el programa, no hacer cambios, aunque hacer un examen con el 75% de los alumnos enfermos sea completamente inútil y perjudique los resultados en el examen. Desde luego el tópico está basado en hechos reales, no se puede negar que LOS ALEMANES TIENEN EL CEREBRO CUADRICULADO!!!!!!!! Así que me he pasado la semana preparando exámenes, sabiendo que mis pobres alumnos no están preparados para hacerlos y que hacer el examen ahora me fastidia el programa que tenía preparado. Pero todo sea por no alterar el programa sagrado de los exámenes..... 1月27日 Kontanz, paradis des achats bon marchéCette semaine il a finallement commencé à neiger ici à St. Gall, donc, quand je regarde par la fenêtre je vois un très joli paysage devant moi, la neige couvre tout, la ville devient toute blanche... mais c'est aussi vrai que (à part le froid, que je déteste!!) la neige complique les choses les plus simples, même marcher dans la rue est devenue une affaire risquée, surtout pour moi, une petite fille espagnole pas habituée à la neige... Mais pas de soucis, comme Magalie et moi, on ne travaille pas à l'Internat ce weekend, on a profité pour aller à Konstanz et faire quelques achats. Ce matin, quand je me suis levée et j'ai vu la neige qui tombait, je n'avais pas très envie de sortir de ma chambre, honnêtement, je suis frileuse, et seulement penser qu'il fait froid dehors suffit pour me donner envie de rester à la maison. Mais ici j'ai bien appris qu'il faut sortir quand on a l'occasion, et après cette semaine espàcialement, on avait besoin de sortir un peu et déstresser. 1月21日 demasiado tiempo libre para pensar...Este fin de semana estoy de guardia, lo que significa que, durante las interminables horas que me he pasado supervisando exámenes, controlando el rato de estudio en la biblioteca, o simplemente aquí encerrada en mi habitación, he tenido tiempo de pensar, de pensar mucho, incluso de llegar a empanarme en asuntos banales... y es que no hay nada peor para mí que no poder salir del internado para pasear y despejarme un poco y olvidarme por un pequeño rato de mi monótona y limitada existencia en el internado.
Y es que, haciendo cálculos, ayer me dí cuenta de que estamos a mitad de curso exactamente. Es decir, que desde que empecé a trabajar a finales de agosto hasta ahora han pasado ya prácticamente 5 meses, y que me quedan otros tantos hasta final de curso. Tampoco es tanto, quiero decir, que es cierto que las primeras semanas se me hicieron interminables, me costó mucho coger el ritmo, aclimatarme a este ambiente e interiorizar todas las reglas y normas. Pero desde octubre o así hasta ahora, cuando ya me he hecho con la vida aquí (más o menos), y he ido encontrando pequeñas "trampas" para saltarme algunas de las restricciones aquí y hacer esto algo más flexible, las semanas han pasado rápidamente, e imagino que las semanas que faltan hasta las vacaciones de Semana Santa se me van a pasar volando, lo que es bueno en teoría.
Esto viene al hilo de si voy a trabajar este verano en algún campamento de verano de los que organizan aquí o no. Las mayoría de la gente a la que se lo comento, y en especial mis padres, mis amigas en Zaragoza, e incluso la propia Magalie, mi compañera de batallas, me miran con expresión de sorpesa cuando les comento que mi intención hoy por hoy es la de trabajar unas semanas en algún campamento (no las 6 del verano pasado, me conformo con 3 o 4), sobretodo teniendo en cuenta lo estresante que fue Arosa el verano pasado, la forma negativa en la que me afectó, y cómo volví después de esas 6 semanas trabajando en un campamento que a mí se me hizo casi como un campo de concentración.
Y yo misma, si lo pienso desde ese punto de vista, me sorpendo un poco, porque después del campamento no me quedaban energías para nada, no quería ni firmar el contrato para venir este curso aquí a Rosenberg. Pero dentro de mí hay una especie de fuerza que me empuja a trabajar, que no se hace a la idea de terminar el curso y volver a casa sin tener nada que hacer este verano. Hay algo dentro de mí que rechaza la idea de no trabajar, que siente que decir que no sería desperdiciar una oportunidad de trabajar, aunque la experiencia el año pasado fuera tan dura. Sé que si me vuelvo a mi casa, me sentiré mal, porque pensaré "mira, llevo ya semanas tirada a la bartola sin hacer nada cuando ahora podría estar trabajando y ganando algo de dinero. Y creo que todo nace de esa necesidad que tengo por demostrarme a mí misma que valgo, de sentirme bien conmigo misma, de sentirme "útil". Es difícil de explicar, pero creo que, como todo el mundo está acostumbrado (o al menos esa es la impresión que tengo yo) a la Patricia que viaja, que vive y trabaja en el extranjero, que no se encoge ante los desafíos, yo soy la primera que no quiere que lo dejen de pensar, que quiere estar a la altura de las circunstancias y demostrar que sí que puedo hacerlo. Y aunque sepa la gente a mi alrededor no va a cambiar su opinión sobre mí por una cosa tan tonta, que no van a pensar que no quiero trabajar o que em he vuelto una vaga, a veces creo que yo misma soy mi peor crítica que nadie me juzga de forma tan severa como yo misma.
1月15日 comienzo de añoMis vacaciones de navidad se terminaron hace ya una semana, y a pesar de que he pasado tres semanas en casa con todo el tiempo libre del mundo, he sido vaga vaga, y no he escrito nada de nada... estas navidades no he hecho ni resumen de 2006, ni he contado qué tal han ido las reuniones familiares, tampoco he colgado fotos de mi familia poniéndose morados de langostinos y ternasco al horno, ni siquiera he hecho lista de buenos propósitos! Ay, ay, ay...
Por una parte de debe a que cuando estoy aquí en el internado me paso los días sentada delante del ordenador, y estando de vacaciones casi ni me he acercado al ordenador, estaba algo saturada de internet y decidí tomarme vacaciones también de las tecnologías modernas. Y por otra parte, ¿para qué voy a hacer repaso del año que hemos terminado, cuando ha estado lleno de momentos tristes? Ahora que por fin estoy más animada y que empiezo a tener proyectos de futuro no me apetece ponerme a recordar ni rupturas, ni fallecimientos, ni campamentos que más parecen campos de concentración que lugares de vacaciones. No, no, para eso mejor no mirar hacia atrás, y empezar este año con la mirada puesta en las cosas buenas que espero me vaya a traer.
Y es cierto que he empezado este 2007 con muchos ánimos y llena de energía. Incluso me ha costado menos que otros años hacer las maletas una vez terminadas las vacaciones. Normalmente después de navidades nunca he querido volver a Inglaterra, me costaba dejar a mi familia y amigas. No es que este año quisiera irme, claro que no, pero como me planteo volver a España al curso que viene, y sé que al año que viene echaré de menos estar en el extranjero, quiero aprovechar estos meses que me quedan por aquí antes de volverme. Ver las cosas positivas y pasar los meses que me quedan lo mejor posible.
Y de momento la vuelta al internado ha sido más fácil de lo que hubiera pensado, no me ha costado demasiado volver a la rutina. También ha ayudado tener el primer fin de semana libre, por supuesto! Ha sido un finde de relax total, de compras por la ciudad, con visita a la panadería y café en el Starbuck's incluidas. (ver fotos!!) 12月13日 les vacances de Noël arrivent!Ça me semblait si loin, novembre ne voulait pas finir et ces semaines de décembre ont été très intenses, mais finalement les vacances de Noël sont presque ici. Aujourd'hui nous sommes mercredi le 13 décembre, et ça veut dire mes petites amies que dans trois jours la courageuse Patricita aura déjà mis les quelques 5 ou 6 kilos de chocolat que j'ai acheté pendant les visites à Konstanz avec les autres cadeaux dans sa valisse, et sera toute prête pour prendre l'avion destination Madrid!
Hier j'ai rendu l'examen pour l'élève alemand (quel soulagment!), j'ai finit de préparer des exercises sur Noël (que finalement je ne vais pas pouvoir faire parce qu'il n'y a pas de cours aujourd'hui!), j'ai corrigé les dernièrs exercises d'espagnol, et j'ai mis les notes finales pour l'évaluation finale avant noël... et ça veut dire que, comme j'ai fait tout ce que je voulais faire avant les vacances, aujourd'hui je vais RIEN faire. Oui, rien de rien, je crois que j'ai bien bossé pendant cette dernière semaine, et que je mérite un break! Aujourd'hui je suis "on" et donc il faut que je reste à la maison et que j'aide les filles avec ses affaires, mais à partir de demain je me considére en vacances: pas de réunions (ah, il y a une réunion jeudi à 15h... desolée...)pas de cours, pas de duty, pas de Patricia. Je vais me cacher, parce que Magalie parte demain matin, et comme je n'ai pas trés envie de passer mes dernières heures ici avant partir avec l'autre prof de ma maison, je veux bien profiter pour aller me proméner et faire mes dernièrs achats: je ne veux pas rentrer chez moi sans emmener quand même un peu de fromage suisse. 12月6日 los miércoles siempre llueve en St. GallenEsta semana no puedo quejarme, tengo tres días libres seguidos: ayer martes, hoy miércoles y mañana jueves!! yuhuu! Así me preparo física y psicológicamente para el fin de semana, que sí que me toca trabajar, y encima, con eso de las excursiones a la nieve que están organizando (aunque no sé qué nieve porque todavía no ha nevado ni una sola vez!!) promete ser intenso...
Ayer después de comer, y ante la perspectiva de los días que nos esperan de trabajo, Magalie y yo nos cogimos un tren y nos fuimos por segunda vez al mercado navideño de Konstanz. Y es que eso de que allí esté todo tan barato es una gran tentación, sobretodo cuando hablamos de chocolate!! Estuvimos más de media hora en la sección de chocolates, intentando decidir qué comprar, porque la variedad es tan grande, y los precios tan bajos, que una querría llevárselo todo! Y ya que estábamos, nos pasamos también por la sección de champús, geles de baño y demás, que es otra de nuestras obsesiones. Ambas tenemos geles de baño, champús, sprays corporales y demás como para el resto de nuestras vidas, pero es que aquí tienen productos de marcas como Nivea o Fa que no venden en otros sitios, y todos tan baratos, que nos vimos forzadas a comprar para aprovechar el viaje... así que en el tren de vuelta íbamos las dos con las bolsas llenas de chocolates y champú!
Poder hacer alguna escapada así de vez en cuando es lo que nos permite recargar un poco las baterías y olvidarnos, aunque solo sea por unas horas, del internado, de las chicas, de las clases... y menos mal que tengo a Magalie aquí, porque si no la verdad es que no sé si aguantaría. Magalie es mi única amiga aquí en el internado, la persona con la que me desahogo cuando las cosas se complican, con la que hago planes mis días libres, a la que le cuento lo que se me pasa por la cabeza... y es también la única, que por estar aquí conmigo, entiende cómo me siento ante la perspectiva de estar de guardia todo un fin de semana. Yo entré a trabajar en el campamento este verano a través de ella, y fue el saber que ella estaría aquí también este invierno lo que me ayudó a tomar la decisión de firmar el contrato y venir a trabajar, así que si estoy aquí es debido a ella. Pero la sola idea de ella se fuera, o no vuelva después de navidades (como me ha amenazado medio en serio medio en broma más de una vez) me parece ya difícil de imaginar. Y es que los únicos momentos que puedo decir que disfruto de verdad son, aparte de momentos aislados en los que veo que enseñar tiene un sentido después de todo, los días libres que hacemos planes juntas! 12月3日 se acercan las navidades!El mes de noviembre por fin llegó a su fin (es uno de esos meses grises y tristes, junto con febrero son los meses más deprimentes para mí) y entramos ya en diciembre, y diciembre por supuesto está asociado con las vacaciones de navidad!
Este año especialmente, como echo tanto de menos mi vida en Zgz, tengo muchas ganas de que lleguen las vacaciones para volver a casa y celebrar las navidades en casa con mi familia y mis amigas. Me hacen mucha ilusión también los preparativos, llevo ya semanas pensando en qué voy llevar a casa que sea típico de esta región, qué tipo de chocolate voy a comprar, qué regalos voy a llevar para mis padres, mi hermano y mis amigas... Y es que me apetece hacer algo especial para que estan navidades sean también especiales, quiero entrar de lleno en el "espíritu navideño" y aprovechar que estoy aquí para llevar cosas diferentes de vuelta a casa, porque no creo que vuelva a tener la oportunidad de hacer mis compras navideñas en Suiza en el futuro. Cuando estaba en Inglaterra también me gustaba llevar cosas típicas de allí, aunque no había tanto donde elegir, en el sentido de que la mayoría de las cosas que encontrabas allí en England también las puedes encontrar ahora en España. Siempre compraba alguna caja de crackers, que es algo que no venden en España, pero por ejemplo, no llevaba nada de comer, porque allí lo típico son los mince-pies y cosas de ese estilo, que me parecen asquerosas! Sin embargo aquí, país chocolatero por excelencia, hay tantas especialidades que no venden en España, que cada vez que entro en una chocolatería o pastelería me pego los ratos muertos intentando elegir qué escoger...
El otro día fui a la chocolatería más grande de St. Gallen, porque he decidido llevarle a mi padre una selección de chocolates típicos que hacen aquí, que seguro que es algo que le gusta. Aquí venden el chocolate en placas, tú dices si quieres un trozo más o menos grande, y te lo pesan. Tienen tantos tipos diferentes, que me costó un rato elegir qué clase de chocolate quería llevarme. Al final preparé una bolsa-regalo con chocolate negro con avellanas, chocolate de café, chocolate con leche y cornflakes y chocolate negro 70% puro, pero la verdad es que todos tenían una pinta tan buena... en fin, es cuestión de ir probándolos todos!
Ayer me fui con Magalie al mercado navideño de Konstanz, una ciudad alemana muy cerca de la frontera con Suiza. Nos habían dicho que el mercado merecía la pensa, y es verdad. Las calles estaban llenas de puestos con cosas muy chulas, principalmente decoración navideña, adornos para colgar del árbol, bolas de cristal, figuritas, papá noeles de madera, angelitos, estrellas, muñecos de nieve, soportes para velas, centros para las mesas hechos con ramas de pino... en fin, todo lo imaginable. También había puestos donde venden salchichas y vino caliente, puestos de crepes, fruta bañada en chocolate... Tanto Magalie como yo acabamos comprando varios regalos, nos pegamos todo el día viendo los puestos y tiendas, y cuando volvimos yo no me sentía ni los dedos de los pies ni los de las manos de frío que hacía. Pero desde luego que mereció la pena. Me había llevado la cámara de fotos para hacer alguna foto, pero al ir comprando cosas la cámara se quedó al fondo del bolso, que se fue llenando, y como no tenía sensibilidad en los dedos de las manos debido al frío para ponerme a buscarla, pues al final no hice ninguna foto que inmortalizara el bonito mercado navideño. lástima, porque la verdad es que hacía muy bonito, con las luces, los puestos...
En fin, que mañana empieza la cuenta atrás, me quedan 13 días para volverme a casa, así que espero que estas dos semanas se pasen lo más rápidamente posible!! 11月3日 comienzo de fin de semana encerradaQué hacer una tarde de viernes cuando te toca trabajar en un internado y no puedes salir a ningún lado? Si ya te has pintado las uñas, depilado las piernas, recogido la habitación y corregido los ejercicios que les mandaste a tus alumnos de francés, como es mi caso, una buena opción puede ser la de ponerte a hacerte tus propios pósters artesanales.O por lo menos eso es lo que se me ha ocurrido a mí hoy, me he imprimido unos carteles que encontré el otro día por Internet, y me he hecho mis propios pósters... Y es que con la de horas que me paso aquí sentada delante del ordenador, es importante tener algo de decoración que anime algo estas cuatro paredes entre las que transcurre mi existencia este año. 11月2日 sometimes...Sometimes I feel like giving up and going back home...
A veces me dan ganas de mandarlo todo a la mierda, en serio. A veces me pregunto si de verdad merece la pena venirse a trabajar a otro país, y tener que enfrentarse con el papeleo, los permisos de trabajo, los seguros médicos, el obstáculo del idioma, y mil cosas más, y todo yo sola, sin contar con el respaldo con el que contaría en mi país (familia, amigos, conocidos a quienes se recurre cuando uno se siente perdido y no sabe a quién acudir o dónde ir). Esta pregunta me ha asaltado varias veces en el curso de las últimas semanas, la última precisamente esta mañana, cuando he intentado solucionar con la alcaldía un problema de papeleo a propósito de cierta póliza médica que me exigen para trabajar en Suiza, y que todavía no he contratado por no saber muy bien cuáles eran los pasos a seguir, o a quién podía acudir en busca de ayuda.
La burocracia siempre me ha agobiado, imagino que como a todo el mundo. El año pasado escribí no sé cuántas cartas y tuve que hacer innumerables trámites en diferentes oficinas para conseguir que la sanidad inglesa me diera un número, y para conseguir que el gobierno inglés me reconociera mi derecho a no tener que pagar impuestos al estar considerada como "estudiante" y que me dvolvieran los impuestos que cada mes me eran descontados de mi sueldo de auxiliar de conversación, ya bastante exiguo de por sí. Al final de curso ya había perdido toda esperanza de recuperar el dinero, pero tanta carta y tanta gestión acabó por dar resultado, y a mediados de verano descubrí que a mi cuenta inglesa había llegado una suma de dinero nada desdeñable: mis impuestos!
Pero ese año la cosa todavía se complica más, al tener que superar también la barrera del idioma: recibo la correspondencia de la alcaldía en alemán, con lo que no entiendo lo que me piden, ni a santo de qué me mandan la carta en cuestión. Y con el poco tiempo libre del que dispongo, tampoco lo gestiono de la forma que una quisiera.
Por eso, al enterarme de que ya me habían mandado un segundo recordatorio a propósito del seguro médico, que hay un plazo, y que si no se cumple le imponen a una una multa, me he desesperado, y me he bajado corriendo a la alcaldía, con la pregunta que hacía antes martilleándome en la cabeza. ¿De verdad merece todo esto la pena? ¿no sería mejor quedarme en mi casa y no complicarme de esa forma la vida?
Menos mal que entre tanta desesperación hay veces que la vida te echa un cable, y cuando ya crees que la has cagado y que no hay solución, cuando ya no sabes qué puedes hacer (como yo esta mañana), de repente tienes suerte, y la persona que te atiende no solo te escucha, sino que te ayuda y te dice qué puedes hacer. No siempre ocurre así, hay veces que te topas con el infanqueable muro de la administración y sus secuaces, incompetentes en su mayor parte, y entonces sí que no hay nada que hacer. Afortunadamente para mí, hoy he tenido suerte, y parece que después de todo, todavía voy a poder salvarme de la multa... 10月28日 vuelta al internado¡Qué rápido se pasaron los días de vacaciones! Todavía no hace ni una semana que volví, y sin embargo casi me resulta increíble pensar que hace una semana estaba en Barbastro con mis padres, disfrutando de las últimas horas en España. Esos 10 días que pasé en Zaragoza han sido una buena terapia a todos los niveles que me ha servido no solo para descansar y olvidarme por unos días del ritmo "quasi" militar del internado, sino también para subirme el ánimo y recuperar energías (aparte claro está de darme la oportunidad de abastecerme de bienes tan preciados y escasos por estas tierras como jamón serrano, lentejas con chorizo y un pequeño tesoro adelantado, ¡polvorones!) Fue una suerte coincidir con los últimos días del Pilar, porque después de dos años consecutivos perdiéndomelas, por fin pude ver el ambiente de fiestas y pasearme por los puestos callejeros, que es una de las cosas que más me gusta. ¡Y quedar con mis amigas a tomar cafés y hablar sin parar durante horas! algo tan cotidiano como quedar con mis amigas y salir a tomar algo se ha convertido para mí en todo un lujo, por no poder hacerlo cuando estoy aquí en Suiza... y es que estos días que he pasado aquí desde que volví de Zgz lo que más me pesa es la soledad. Antes de venir me imaginaba, por lo que Magalie me había contado, que trabajar en el internado podría resultar duro por los horarios estrictos, la gran cantidad de normas, y sobretodo, por el ritmo de trabajo, pero no me había imaginado que fuera a resultar un trabajo tan solitario. Solo tengo una persona aquí a quien considero mi amiga, con la que comparto aficiones (y un idioma común, que estando en un cantón alemán no es lo de menos), y es Magalie. Y cuando los turnos no nos coinciden, como es el caso este fin de semana, me paso los días paseándome por el centro de St. Gallen yo sola, leyendo periódicos y viendo DVDs... Echo tanto de menos a mis amigas, a mi familia, tener a alquien con quien hablar...
Hoy ha salido un día radiante, así que después de hacer un poco el vago en la cama leyendo, y de abrir mi email y demás, me he bajado a dar una vuelta al centro, porque los sábados hay mercado en la plaza, y siempre me gusta ir a dar una vuelta (sobretodo porque al fin de semana que viene no podré). El sol, la buena temperatura y la animación en las calles, con los puestos llenos de frutas y diferentes tipos de quesos compensaban el hecho de estar sola. Eso hasta el momento en el que he notado mi móvil vibrar dentro de mi bolso. Lo saco y leo en la pantalla un recordatorio que ya había olvidado completamente: 28 de octubre, 5º aniversario. Ya ha pasado un año de aquel día en el que celebramos, aunque no con demasiado entusiasmo, todo hay que decir, nuestro 4º aniversario en Manchester. Aún recuerdo que Yiorgos y yo nos fuimos a cenar a nuestro italiano, y que fue la última vez que comí ese plato de pasta con salmón que tanto me gustaba y que había marcado nuestras celebraciones año tras años desde aquella primera vez que descubrimos el restaurante e hicimos intercambio de platos...y que antes de terminar de cenar recibí la llamada de la alemana que me contó muy alterada que no nos dejaban alquilar el apartamento que queríamos... Y yo que en aquel momento no podía imaginar que mi relación con Yiorgos tenía los días contados ya por esas fechas, tan contenta que estaba por poder celebrar un año más de noviazgo.
Es por eso que he decidido hacerme un auto-regalo en el camino de vuelta al internado. Me he parado en un puesto de flores y me he comprado una maceta con una planta llena de flores fucsias, porque cuando me pase las tardes enteras encerrada en mi habitación la semana que viene y me dé el bajón y empiece a echar de menos a mis amigas y a mis padres y a todo, miraré la planta para que me anime un poco. Espero que funcione. 10月11日 Zaragoza, allá voy!El lunes tuvimos las últimas clases, la mayoría de los alumnos se han ido ya, el internado se vacía poco a poco... solo quedamos unos pocos, profesores en su mayoría, que tenemos que asistir a esas reuniones tan aburridas, en las que se habla sobre exámenes, notas, suspensos y demás asuntos relativos a la torpeza mental de los alumnos, y que se alargan innecesariamente hasta que todo el mundo acaba ya aburrido completamente. Yo tengo una de esas reuniones tan interesantes hoy, y para hacerlo todavía más difícil de digerir, es precisamente después de comer, a las 13.00. Igual me duermo...
Ayer pude por fin escaparme a la ciudad por la tarde, y dediqué mi tiempo a ir de supermercado en supermercado, comparando precios, productos, variedades, ofertas...y ahora, una vez bien abastecida de quesos, salsas y varios tipos diferentes de chocolates, pralinés y demás productos derivados del chocolate, sí que puedo decir que estoy ya definitivamente preparada para irme!! Ya lo tengo todo, solo necesito que se pase el día de hoy lo más rápidamente posible, para coger mañana ese avión que me llevará a Madrid. Lo peor va a ser esta tarde, sin nada que hacer, se me va a hacer interminable. No creo ni siquiera que me dejen salir a darme una vuelta por el centro, así que me dedicaré, como estos últimos días, a escribir emails, leer periódicos y aburrirme hasta que ya no se me ocurra nada que hacer. Genial. Solo me consuela pensar que mañana a estar horas ya no estaré aquí. 10月9日 un cappuccino, por favorOtro fin de semana encerrada en casa, tres largos días metida en mi pequeña habitación abuhardillada, sentada frente a la pantalla del ordenador. Tres días de buen tiempo desperdiciados, sin poder salir, subiendo y bajando los tres pisos del edificio para abrir y cerrar la puerta a las alumnas: ellas sí que han podido salir. Estos días tenía solo un pequeño sueño que no he podido cumplir: salir a dar un paseo por St. Gallen, entrar en una cafetería y poder sentarme tranquilamente a tomar un café mientras leo un periódico. Pequeño placer que tendrá que esperar...
Hoy lunes, tengo clases privadas, con lo que sigo aquí metida, mirando por la ventana la ciudad. Esperando que se pasen pronto estos tres días que me quedan aquí antes de meterme en un navión y volar rumbo a Madrid. ¡No puedo esperar a volver a España! Necesito un descanso de la vida en el internado, para olvidarme un poco de los horarios, de esos desayunos a las 7.30, de las cenas a las 6.30, del sonido de la campana antes de comer, del ruido de las chicas al llamar a la puerta para que les abra, de las listas de asistencia a las comidas... quiero poder salir a pasear por el centro, quedar con mis amigas a tomar cafés y hablar durante horas, comer comida casera, ver la tele, ir al cine, dejar de llevar falda por unos días...
solo 4 días y estaré allí... 9月20日 El efecto PigmaliónLeyendo el periódico hoy he encontrado un artículo que publica Alex Rovira en El País, que me ha parecido muy interesante y que voy a comentar aquí. Se titula "Superarse con el efecto Pigmalión" y resumiendo, viene a decir que la opinión que los demás tienen de nosotros afecta a nuestro comportamiento. Hay un párrafo que me ha parecido especialmente interesante y que voy a citar aquí:
"En el terreno de la psicología, la economía, la medicina o la sociología, diversos investigadores han llevado a cabo interesantísimos experimentos sobre el efecto Pigmalión. Uno de los más conocidos es el que llevaron a cabo en 1968 Robert Rosenthal y Lenore Jacobson, bajo el título Pigmalión en el aula. El estudio consistió en informar a un grupo de profesores de primaria de que a sus alumnos se les había administrado un test que evaluaba sus capacidades intelectuales. Luego se les dijo a los profesores cuáles fueron, concretamente, los alumnos que obtuvieron los mejores resultados. Los profesores también fueron advertidos de que esos alumnos serían los que mejor rendimiento tendrían a lo largo del curso. Y así fue. Ocho meses después se confirmó que el rendimiento de estos muchachos especiales fue mucho mayor que el del resto. Hasta aquí no hay nada sorprendente. Lo interesante de este caso es que en realidad jamás se realizó tal test al inicio de curso. Y los supuestos alumnos brillantes fueron un 20% de chicos elegidos completamente al azar, sin tener para nada en cuenta sus capacidades. ¿Qué ocurrió entonces? ¿Cómo era posible que alumnos corrientes fueran los mejores de sus respectivos grupos al final del curso? Muy simple, a partir de las observaciones en todo el proceso de Rosenthal y Jacobson se constató que los maestros se crearon tan alta expectativa sobre esos alumnos que actuaron a favor de su cumplimiento. De alguna manera, los maestros convirtieron sus percepciones sobre cada alumno en una didáctica individualizada que les llevó a confirmar lo que les habían avisado que sucedería. (...) Sin duda, la predisposición a tratar a alguien de una determinada manera queda condicionada en mayor o menos grado por lo que te han contado sobre esa persona." Ya había leído anteriormente algún artículo relacionado con este fenómeno, que siempre me ha llamado la atención. Porque es cierto que a veces, aunque no seamos del todo conscientes, la forma en la que nos perciben los que nos rodean puede cambiar la forma en la que actuamos. Si la gente a nuestro alrededor considera que somos incapaces de, digamos organizar un viaje por nosotros mismo por ejemplo, si se nos olvida de meter en la maleta cualquier cosa, o perdemos el avión, o algo sale mal, esa opinión acabará siendo reforzada, y nosotros mismos acabaremos pensando que realmente no somos capaces de organizar nada. Y también sucede lo contrario, a veces la percepción que tenemos de alguien hace que interpretemos sus actuaciones positiva o negativamente según nos caiga bien o mal. Aplicándolo a mi vida, por ejemplo, si la profe con la que vivo me pregunta si tengo planes para mi día libre, lo interpretaré como que quiere controlar qué es lo que voy a hacer, y probablemente le daré una respuesta vaga para que no sepa realmente cuáles son mis planes, aunque quizá ese no sea el verdadero motivo de su pregunta. Mientras que si es Magalie la que me pregunta si tengo algún plan, pensaré que a lo mejor quiere que hagamos algo juntas. Cuántas veces me han contado algo malo de alguien que ni siquiera conocía, y luego, cuando por fin he acabado conociendo a la persona no he hecho sino reafirmarme en lo que me habían dicho anteriormente, para descubrir a veces con el tiempo que en realidad esa persona no era tal y como me habían dicho. Y aplicándolo al internado, también me pasó un poco lo mismo. Vine a trabajar aquí con una idea preconcebida, pensando que todo iba a ser tan terrible, que interpreté todo lo que vi las primeras semanas de forma negativa, pensando "ya sabía yo que esto iba a ser así..." partiendo de la idea previa de que la vida aquí iba a deprimirme. En fin, que lo encuentro curioso, cómo podemos encontrar la botella medio llena o medio vacía en función de variables que a veces no tienen nada que ver con la botella en sí.
9月19日 el internado en perspectivaOtra tarde metida en casa con mis "ninas", y encima hoy ha salido el sol, con lo que me gustaria poder bajarme a dar una vuelta por la ciudad! Ayer tuve la tarde libre y si que pude darme una vuelta, con la diferencia de que ayer llovia a cantaros, y despues de meterme en un par de tiendas, y de darme el capricho de tomarme un capuchino en el Starbucks, me volvi a casita.
Este fin de semana tuve la suerte de no tener que trabajar, asi que aproveche para escaparme con otros 3 profes a pasar el sabado a Zurich. Fue una buena oportunidad de ir de ver un poco la ciudad, pasear, ir de tiendas, y sobretodo, salirse de la vida del internado. Cuando sigues un ritmo de trabajo como el que tengo yo aqui este ano, que paso tanto tiempo sin poder salir del internado, la verdad es que se tiene otra perspectiva del tiempo libre, se tiene la sensacion de que hay que aprovecharlo para hacer cosas, pase lo que pase, aunque llueva, aunque se este cansada.
Ultimamente parece que llevo mejor eso de los horarios y las normas estas que tienen aqui, que parecen salidas de un colegio del siglo XIX (en realidad creo que la mayoria lo son, el internado sigue el mismo codigo de normas que tenia cuando el colegio se abrio, en 1890). Y creo que la clave ha sido empezar a ser consciente de que en realidad no formo parte integrante del sistema del internado, que no soy parte del "mecanismo" digamos. Igual que el ano pasado en Inglaterra los auxiliares eramos un grupo que estaba entre los profesores y los alumnos, sin formar parte ni de unos de los otros, este ano me veo tambien un poco entre medias, aunque salvando las distancias, claro. No me veo como los otros profesores que llevan aqui mas tiempo trabajando (aparte de Magalie y Jannine no tengo muchas cosas en comun con el resto), pero tampoco me identifico con los estudiantes que vienen aqui. Y creo que, aunque parezca extrano, estar entre medias en realidad me da la perspectiva necesaria como para no tomarme las cosas de aqui demasiado en serio.
Me gustaria tomarme este trabajo un poco como la beca de auxiliar el ano pasado, teniendo siempre en la cabeza que es algo temporal, que es algo que hago por vivir la experiencia, para que no me afecten demasiado todos estos rollos de gente rica que se llevan aqui. No quiero pasar a formar parte de la secta!
Ademas, en menos de un mes tenemos las primeras vacaciones, y ya tengo los billetes comprados! Despues de hacer algunos apanos con la otra profe (le he cambiado un par de dias para poder volver mas tarde), del 12 al 23 de octubre me vuelvo a casa, asi que estoy super contenta, porque asi tendre unos dias para descansar, ver a mis amigas y mi familia y comer bien otra vez! 9月14日 Fin del periodo negroCon hoy ya son tres los días que me ha tocado estar "on" aquí en el internado, lo que quiere decir que cuando acabo las clases tengo que volver a la casa donde vivo para "controlar" a las chicas que viven aquí, es decir, para que la casa no se quede sin ningún profesor. Eso significa que llevo 3 días sin salir del internado, sin pisar como quien dice la calle. De mi casa al comedor, del comedor a casa. De casa a las clases, de las clases a casa. Ida y vuelta. El resto del día lo paso aquí en mi habitación, sola, sentada delante del ordenador, conectada a Internet, escribiendo emails, leyendo periódicos, y viendo los telediarios franceses que están colgados en la red. Hacía tiempo ya que no pasaba tanto tiempo recluida enganchada al ordenador. Puede que la última vez fuera el ano que estuve en Espana, es decir, hacer dos anos, antes de ir de auxiliar a Inglaterra, cuando me pasaba horas y horas en el ordenador chateando con Yiorgos. Me pasaba las tardes conectada, sin salir, fines de semana incluidos. Y gracias a que al menos tengo acceso a Internet (la profesora que vive en la misma casa que yo ha tenido el detalle de dejarme su ordenador y su conexión, si no ni siquiera eso) y puedo entretenerme algo...
El lunes fue mi cumpleanos, y aunque tuvo sus altibajos, no estuvo mal. El día en sí fue como siempre aquí en el internado, yendo de una clase a otra, de una reunión a otra, y yo cada vez más frustrada por no poder disfrutar de mi cumpleanos yendo a la ciudad. Cuando por fin se acabaron las reuniones y pude bajar al centro con Magalie, ya me había dado otra vez el bajón que arrastro desde el día que vine (o mejor dicho, desde el día que firmé el contrato). Esther me llamó para felicitarme, y yo llorando, y diciéndole "es un cumple de caca" y demás, y ella intentando animarme, como siempre "Patricia, si estás tan mal vuélvete!" Y cuando terminé de hablar con ella, Magalie me dijo "Al verte así me arrepiento de haberte hablado de Rosenberg para que vinieras a trabajar aquí". Y esa frase hizo que algo en mi cerebro me hiciera darme cuenta de que ha llegado el momento de dejar de autocompadecerme y de estar deprimida. Conseguir que Magalie se arrepienta de haberme traído me hizo sentir verguenza.
Es cierto que al principio no estaba muy convencida de querer venir a trabajar aquí. Pensaba "oh no, otro ano en el extranjero, empezar de nuevo en un sitio que no conzco, en otro país, y encima en un internado, me voy a pasar el invierno recluida, trabajando sin parar... no voy a poder soportarlo". Y la verdad es que este verano pasé por una crisis durante la cual me encontraba sin fuerzas, sin ánimo para seguir adelante. No tenía ganas de nada, no quería trabajar otro ano en el extranjero, pero tampoco quería volver a Espana y no tener trabajo. Por eso firmé el contrato como si alguien me obligara, sin ilusión. Y por eso también desde que llegué al internado he tenido una perspectiva muy negativa, fijándome solo en los aspectos negativos del trabajo, sin querer ver lo que podía tener de bueno. Y el caso es que en realidad en este último período no me he sentido triste por el hecho de estar en otro país, lejos de casa. Puede que estar fuera de ESpana lo haga todo un poco más difícil, es cierto, pero no es en sí el origen del problema. El problema es otro. Desde que Yiorgos terminó nuestra relación me he sentido como perdida, sin saber muy bien hacia donde quería ir o qué es lo que quería hacer con mi vida. Después de tanto tiempo luchando por nuestra relación, por estar juntos, cuando ese objetivo desapareció de mi vida, me quedé sin norte, confundida, sin saber muy bien hacia dónde ir. Sentía que todo lo que he hecho estos últimos anos no había servido para nada, sobretodo a nivel personal, todo el esfuerzo puesto en mi relación terminó en nada, y me sentía vacía por dentro. Por eso me encontraba mal, y no tenía ganas de nada, me daba miedo salir otro ano a trabajar al extranjero. Sin embargo, el día de mi cumpleanos, cuando escuché a Magalie decir eso, algo dentro de mí me dijo "tienes que cambiar de actitud y ser consciente de que el problema no está en el internado, sino en ti misma". Esa misma tarde por la tarde recibí un email de la prima de mi padre, que también es profe de inglés, y que también pasó anos viajando y trabajando en el extranjero, en el que me decía que no me preocupara, que lo que hoy me parecían grandes problemas en unos anos solo serían gotas de agua en una piscina. Y fue entonces cuando me di cuenta realmente de lo erróneo de mi conducta, y decidí cambiar. No puedo seguir teniendo a la gente de mi alrededor preocupada de esta manera. Ni por ellos, ni por mí.
Estoy segura de que dentro de unos anos recordaré mis experiencias por colegios de Inglaterra y Suiza con carino, recordando este periodo de mi vida en el que tengo la suerte de poder salir a trabajar a sitios así que me permiten vivir experiencias nuevas y que me hacen ser como soy. A buen seguro no recordaré las cosas que hoy me preocupan o me sacan de quicio del internado, igual que ya casi he olvidado las cosas peores de mis anos en Inglaterra, y solo recuerdo las cosas buenas. Tengo que aprovechar que estoy aquí para sacarle el máximo partido ahora que puedo.
Hoy he terminado una carta que le he escrito a mi madre contándole un poco todo esto que acabo de escribir aquí. He estado apunto de romperla, porque contar estas cosas no es fácil, y menos a mi madre. Pero creo que es algo que tenía que hacer, para que entienda qué es lo que me pasa, y que deje de preocuparse, porque el periodo negro ha terminado.
Gracias Esther, gracias María por vuestros ánimo y vuestro apoyo. Me habéis ayudado mucho este verano, sin vosotras no hubiera conseguido salir del círculo. Sois las mejores amigas que alguien puede tener, a veces pienso que no os merezco, os quiero. 9月10日 vida en el internadoEs sábado por la manana, y la luz entra en mi habitación por la ventana sin persiana de mi cuarto cuando abro los ojos. Son las 8, lo que quieres decir que tengo que empezar a vestirme para levantar a las chicas de mi casa. Los domingos el desayuno es más tarde, a las 9 en vez de las 7.30 de los días entre semana, lo que al menos nos da algo de tiempo extra para dormir. Dicen que éste está siendo el mes de septiembre más caluroso en Suiza de la última década, y la verdad es que, aunque por las mananas se nota ya que empieza a refrescar, hasta ahora ha hecho buen tiempo, el sol calienta, y a mediodía se puede ir casi hasta de manga corta. Y menos mal, porque imagino que cuando empiece el frío de verdad me voy a congelar...
Cojo la falda que llevé ayer, y la blusa que dejé en la silla, para no tener que pensar en cómo vestirme, y empiezo a ir llamando puerta por puerta, piso por piso hasta que todas las chicas de mi casa se levantan y empiezan a preparar para ir al comedor. Para desayunar suele haber más o menos lo mismo, café y té, tostadas de pan integral, mermelada, miel, nocilla, a veces fruta... Hay veces que en las bandejas aparece algo diferente, como croissants, o lonchas de jamón, huevos revueltos... y ese día todos nos lanzamos a comer eso, aunque solo sea por variar. La primera vez que ví el comedor lleno, con los chicos vestidos con sus trajes, las chicas con sus faldas de chanel y sus zapatos de tacón, me impresionó. Ahora ya me he acostumbrado. Durante las comidas intento sentarme en mesas donde no esté ninguna de las chicas de mi casa, porque me atosigan con preguntas y no me dejan comer tranquila. Y ya que solo disponemos de media hora para cada comida, y que solo puede haber un profesor por mesa (con lo que no puedo sentarme con nadie que tenga una conversación medianamente interesante), prefiero comer a mi aire, tranquila y a mi ritmo. Los primeros días las comidas me estresaban mucho, porque me parecía que no me daba tiempo a terminar la comida, me levantaba varias veces con la lista de las chicas de mi casa, buscándolas por las mesas sin recordar qué cara tienen... pero ahora hago esfuerzos para tomármelo con calma, comer más despacio, sin dejar que las tardonas me hagan perder el tiempo.
Lo que menos me gusta es la rapidez con la que se come aquí. Poco a poco me voy acostumbrando a la diferencia de horarios, a comer a las 12, y cenar a las 6.30. Pero ese estrás de comer en menos de media hora, de tener ya la bandeja del postre delante sin haber empezado siquiera a comer el primero me agobia. Por eso, cuando no estoy "on" y no tengo que ir obligatoriamente al comedor, me quedo en casa a comer, para poder hacerlo a mi aire. ES un pequeno lujo en este sitio.
El programa para hoy por la manana es "Studium". También tuvimos "Studium" ayer por la tarde y es lo mismo que tendremos esta tarde, lo que da una idea de lo monónoto de la vida aquí. Studium significa que cada chica en la casa tiene que volver a su habitación y estudiar, o hacer los deberes. El uso de móbiles y ordenadores portátiles está prohibido. Qué chica de 16 o 17 anos querría pasarse el fin de semana encerrada en su habitación, estudiando sin parar, sin salir del campus? Eso es lo que me pregunto yo también, si yo estuviera en su lugar me moriría de aburrimiento. Por eso yo no les digo nada si las veo que se pasan a la habitación de alguna amiga, o que leen una revista o simplemente hacen el vago. Bastante tienen ya con estar internas en un sitio así. Yo no cambiaría mi infancia y mi adolescencia, estudiando en un colegio de barrio y después en un instituto público (donde por cierto, el nivel académico era más alto que aquí), con mis amigas de toda mi vida, por venir a un internado en Suiza.
Creo que de las diferentes casas que hay en el internado, ésta en la que vivo, "Stammhaus" puede que sea la mejor. Las alumnas que viven aquí son de las más mayores del internado, así que pueden elegir si quieren participar en uno de los programas organizados por el internado o no. También pueden ir a la ciudad cada día por su cuenta, es decir, que tienen más autonomía que otros estudiantes, lo que también nos da más margen a las profes que vivimos en la casa. Magalie, por ejemplo, tiene que participar obligatoriamente en los programas porque sus alumnas son más jóvenes y no pueden elegir si quieren participar o no. En su caso, ella hace más horas de monitora, controlando a sus chicas en las salidas y en las actividades, que de profesora. Yo, en cambio, tengo muchas más clases, pero a cambio mis tareas como monitora son mucho más relajadas, ya que suelen limitarse a controlar las horas de "Studium" o supervisar exámenes y demás.
Los primeros días estaba tan perdida, que llegué a arrepentirme de haber venido a trabajar aquí. Tantas reglas y prohibiciones, el problema del idioma (aquí no pierden el tiempo en traducir del alemán al inglés), sentía que no tenía nada en común con el resto del profesorado aquí, mucho menos con los alumnos. El ambiente me parecía sofocante, casi claustrofóbico, me preguntaba cómo me las iba a arreglar para aguantar todo el ano. Ahora me siento un poco mejor, incluso empiezo a pensar que este ano va a ser una buena experiencia que me va a servir para aprender muchas cosas, y no sólo en lo que a ensenanza se refiere. EN fin, el tiempo lo dirá. |
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